Tantas ganas de perderme... tantos momentos en los cuales he querido estar mas loco que ahora, para volverme un ermitaño. Dejar todas las cosas que poseo... mis materiales, la familia, los amigos. He podido saber de un hombre, de Chile, que se encerró en su propia casa; sólo con fotos de sus recuerdos, de los momentos mas felices de su anterior vida.
Otras tantas deseo dejar de pensar en esta estupidez de querer abandonar esta vida, esto que me rodea.
Basta de pensar, basta del martirio creado por mi cerebro.
lunes, 25 de mayo de 2009
miércoles, 13 de mayo de 2009
Han regresado los sueños
Han vuelto los sueños de hace meses… aquellos de los cuales me he despertado un poco asustado o con risas. Es un tanto raro volver a tenerlos, sabiendo también, que uno de mis mejores amigos le ocurría o sigue sucediendo en su vida.
Antes que él me contase de los suyos, a mí ya me habían sucedido.
En un lugar un tanto oscuro, con forma de caverna, se pueden ver grandes raíces en sus paredes. Tan grandes que son de mi grosor de cuerpo o quizás más aun. La caverna es muy profunda… es más, existe un entre piso, en el cual se puede ver gente comiendo en una larga mesa, no sé cómo pueden estar allá arriba, si no existen escaleras, ni plataformas que puedan llegar a ellos; solo se pueden ver las lianas que sostienen la estructura.
Luego de ver cómo están alimentándose, sigo adentrándome. Se pueden oír canciones de algún ritual; muy bellas por lo demás. El idioma es a base de consonantes, unas cuantas vocales para hacer la variación en cada frase. Es algo así: ACTUUM VSCTIEM. Solo esta puedo recordar, las otras frases son un tanto difíciles de memorizar por ahora.
En mis siguientes pasos se puede ver una casa de comercio, en la cual las personas solo intercambian, no existe dinero y, si tienes suerte puedes cambiar un cabrito por un ternero.
Llegando al final de este recorrido, viene la parte en la cual me asombro, hasta el día de hoy. Un hombre con una capa sobre sus brazos y la cabeza cubierta, entierra un cuchillo en el cuello de un chivo, bebiendo de esta sangre, un cáliz pasa de mano en mano por todos los presentes. Cuando éste llega a mí, puedo ver mi rostro, partido a la mitad; el lado izquierdo más abajo que el derecho. Despierto. No alcanzo a beber del brebaje en algunos casos, en otros puedo sentir como la calidez y acidez de la sangre recorre mi garganta, me embriago en su olor, en su sabor.
Antes que él me contase de los suyos, a mí ya me habían sucedido.
En un lugar un tanto oscuro, con forma de caverna, se pueden ver grandes raíces en sus paredes. Tan grandes que son de mi grosor de cuerpo o quizás más aun. La caverna es muy profunda… es más, existe un entre piso, en el cual se puede ver gente comiendo en una larga mesa, no sé cómo pueden estar allá arriba, si no existen escaleras, ni plataformas que puedan llegar a ellos; solo se pueden ver las lianas que sostienen la estructura.
Luego de ver cómo están alimentándose, sigo adentrándome. Se pueden oír canciones de algún ritual; muy bellas por lo demás. El idioma es a base de consonantes, unas cuantas vocales para hacer la variación en cada frase. Es algo así: ACTUUM VSCTIEM. Solo esta puedo recordar, las otras frases son un tanto difíciles de memorizar por ahora.
En mis siguientes pasos se puede ver una casa de comercio, en la cual las personas solo intercambian, no existe dinero y, si tienes suerte puedes cambiar un cabrito por un ternero.
Llegando al final de este recorrido, viene la parte en la cual me asombro, hasta el día de hoy. Un hombre con una capa sobre sus brazos y la cabeza cubierta, entierra un cuchillo en el cuello de un chivo, bebiendo de esta sangre, un cáliz pasa de mano en mano por todos los presentes. Cuando éste llega a mí, puedo ver mi rostro, partido a la mitad; el lado izquierdo más abajo que el derecho. Despierto. No alcanzo a beber del brebaje en algunos casos, en otros puedo sentir como la calidez y acidez de la sangre recorre mi garganta, me embriago en su olor, en su sabor.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
